Fotos de portada: Srta. Berta Robledo - https://www.flickr.com/photos/fotocofrade/

martes, 28 de noviembre de 2017

CONCIERTOS DE MARCHAS PROCESIONALES

  La semana pasada, el día veintidós para ser exactos, celebramos la onomástica de Santa Cecilia, patrona de la música. Por este motivo y como es tradicional, durante estos días se han ido celebrado multitud de actos y conciertos conmemorando la festividad, muchos de ellos de música cofrade que tanto nos gusta.

"Santa Cecilia" - Nicolas Poussin - Museo Nacional del Prado

  Esta circunstancia me ha servido para recordar un concierto celebrado en el año 2014, concretamente el seis de abril, en la Parroquia de San Millán y San Cayetano de la madrileña calle de Embajadores. 

  Bajo el título "PASIÓN POR LA SOLIDARIDAD" y amparado por un otrora activo Consejo de Hermandades y Cofradías, lo llevó a cabo la Banda Sinfónica La Lira de Pozuelo, teniendo yo la fortuna de participar, primero como ayudante en la organización y finalmente como uno de los presentadores del acto.


tríptico del concierto

  Me han asaltado a la memoria los nombres de un pequeño grupo de trabajo como el de Enrique, Antonio, José Alfonso, Juanjo y Luis Miguel por parte del Consejo o Juanjo por parte de la Lira, que consiguiendo contagiar a otros, trabajaron denodadamente para que aquel primer concierto fuera un éxito, que lo fue. 

  En cuanto a mí, he encontrado entre mis archivos las atropelladas palabras que allí pronuncié y que produciéndome una mezcla vergüenza y de gracia releerlas hoy, transcribo aquí como recuerdo del acto.



"En Madrid a seis de abril de 2014.

Buenas tardes,

Sed todos bienvenidos al I CONCIERTO DE MARCHAS PROCESIONALES que organiza el Consejo de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Madrid.

Hoy y ahora, aquí reunidos, con el templo abarrotado, podemos constatar y congratularnos de la relevancia que está tomando la Semana Santa en nuestra ciudad.

Las Hermandades Madrileñas son sin duda el motor de este avance y el Consejo, actúa como catalizador del mismo, fomentando y organizando actos comunes. Esto se pone de manifiesto en actos como el del martes ocho, donde se presentará el tercer número de la revista oficial de la Semana Santa en Madrid.

Dentro de estos actos de nuestra Semana Santa, vengo a presentarles a quien hoy, será la gran protagonista de este concierto. Quien hoy da un paso adelante, con su música y su generosidad: La Banda Sinfónica La Lira de Pozuelo.

La Lira de Pozuelo, constituida desde 1990, está radicada en el madrileño municipio de Pozuelo de Alarcón, tomando su nombre de la asociación matriz a la que pertenece, La Asociación Músico-Cultural La Lira de Pozuelo.

Como datos de interés, puedo contarles que da su primer concierto el diez de junio de 1990, siendo en aquel entonces su director Don Emilio Martorell Cuenca.

La Lira es, pese a su juventud, la primera banda de música no profesional y no municipal, más importante de la Comunidad de Madrid, con una plantilla estable de más de noventa músicos, dirigidos con notable éxito, por Don Maximiliano Santos Ferrer, quien ostenta el cargo de Director Musical desde enero de 2004 y quien será el encargado de la batuta esta tarde/noche.

La Banda cuenta con unas magnificas instalaciones propias, donde desarrollan en su escuela de música, una importante labor formativa y social, y reciben clase más de trescientos alumnos.

Pese a su juventud ya remarcada con anterioridad, la banda tiene multitud de conciertos a sus espaldas y como fruto del trabajo,  gran cantidad de premios y reconocimientos.

Pero hay dos hitos en su curriculum que ustedes deben conocer.

Uno de ellos, el producido en junio de 2010, cuando la Banda Sinfónica junto con su hermana pequeña, la orquesta sinfónica de Pozuelo de Alarcón-La Lira, realizaban su primera actuación en el auditorio Nacional de Música, primera sala de conciertos de España. Permítanme la analogía, el Bernabeu de las salas de concierto.

El segundo, también en el 2010, cuando la Banda participó en el Certamen Internacional de Bandas de Música "Ciutat de Valencia",  dentro de la Sección de Honor , logrando ganarla, siendo la primera y única vez en los 128 años de historia del Certamen, que una banda no valenciana lograba el primer premio en la máxima categoría. Permitirme de nuevo el símil futbolero, ganaron la copa de Europa de los certámenes musicales para bandas.

Por último,  yo que he tenido la suerte de visitarles en sus instalaciones, puedo dar fe de su gran escuela, de su entusiasmo y de la calidad musical que atesoran hasta en un simple ensayo.

No se me puede olvidar contarles sus tres Salidas Procesionales en la próxima Semana Madrileña. El Miércoles Santo lo harán  tras el paso de palio de María Santísima de las Angustias, titular mariana de los Gitanos. El Jueves Santo, tras el paso de palio de María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad, titular mariana de la Hermandad de El Pobre, y como guinda, el viernes Santo tras el paso del Señor de Madrid, tras el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli.

Esta tarde tendremos un adelanto de lo que esos días podremos escuchar en la calle y como pueden encontrar en sus programas de manos, el concierto tendrá dos partes. En la primera parte escucharemos las marchas:

·           Valle de Sevilla
·           Mi Amargura
·           Ntra. Sra. de la Consolación (estreno)
·           A Tí Manué
·           Alma de la Trinidad

Tras el descanso, donde aprovecharemos para hacer la colecta y tomará la Palabra D. Enrique Guevara, escucharemos:

·         Saeta
·         Esperanza de Triana Coronada
·         Madrugá de canela y clavo
·         Esperanza Macarena
·         Encarnación Coronada


Voy terminando.

Esta retahíla de datos y palabrería que les he contado, se quedan en nada, ante la demostración de generosidad que con ustedes hoy, tiene esta banda, y que hemos denominado "Pasión por la solidaridad".  Soy testigo en primera persona de los umbrales de la iniciativa, por eso creo que alguien pensó yo debía decir estas palabras,  porque si no, no me explico que hago yo aquí subido.

Fue la propia banda, Peque no delataré al interlocutor que me llamó en noviembre pasado, fue la banda decía, la que pensó en regalar a los cofrades madrileños un concierto. Las premisas fueron claras, seria para todos, debería ser gratuito y sería indispensable que fuese solidario, recaudando fondos o alimentos, para los más necesitados. Solo me queda pedirles una cosa. Que el donativo que aporten dentro de un rato, esté a la altura de la generosidad de la banda.

Sin más,  con todos ustedes LA LIRA DE POZUELO."


martes, 21 de noviembre de 2017

UN FOTÓGRAFO COFRADE



   Hace unas semanas se presentó el libro “De Cruzados de la Fe a la Hermandad del Silencio. Un referente histórico de la Semana Santa madrileña”. Del libro o de su contenido, no tengo la capacidad intelectual ni moral para dar una opinión pública que alguien pudiera tomar en serio, siendo un trabajo tan extenso sobre más de cien años de la historia misma de Madrid y de su Semana Santa. Como mucho puedo decir que lo estoy leyendo despacio ya que no se deja hacerlo de otra manera.


Portada del Libro

  Si puedo dar sus datos técnicos, Autores: Luis Alba, Antonio Bonet y Enrique Guevara. Imprenta Kadmos, tapas blandas, 170 x 240 x 45 (grosor) mm, 763 páginas todas en blanco y negro incluidas las fotografías (más de 650), que se vende en la Hermandad del Silencio de la calle Atocha y como curiosidad pesa 1,417 kg. A más no doy.

Página interior del libro
  
  Sin embargo si quiero explicar otras cosas a raíz de lo dicho por uno de sus tres coautores durante su alocución en la presentación del mencionado libro: (entrecomillo aunque no sean sus palabras totalmente exactas) “quiero dar las gracias a todos y cada uno de los fotógrafos que han cedido sus fotos de manera totalmente desinteresada y que sin ellos el libro no sería posible, gracias a [....],  gracias a Rodolfo Robledo y su hija Berta, gracias a....”  (Ver página 762).

  Tras escuchar esos agradecimientos mi cabeza se puso a imaginar este texto, con el equilibrio de estar siempre contando en este blog cosas que conozco, a veces demasiadas y el contrapeso de ser aún mucho más valioso lo que uno se calla. Pese a todo, vamos allá.

   Oír esa tarde, en ese foro, aunque pequeño y con un número de personas reducidas (hablamos de Madrid, no lo pierdan de vista), el que se les agradeciera su trabajo y generosidad, a Rodolfo y a Berta y que así, una pequeña muestra de su obra fotográfica, a mi gusto y juicio de las mejores y más completas de la actualidad cofrade madrileña, quede cobijada en un libro para siempre, es por todo una satisfacción enorme.  

  Seguro es estéril el contar esto aquí, pero hoy sí me apetece explicar lo bien que me siento por esta especie de “reconocimiento” recibido, que llega acreditado por sus cientos de horas de trabajo fotográfico en la calle y en casa, siempre desinteresado y altruista, abandonando para ello demasiadas veces una sufrida familia, conociendo de primera mano de donde venimos, por donde se ha transitado y lo que se ha vivido hasta llegar al hoy o a esas fotos en ese libro.

  He dicho al principio que del contenido del libro no podía opinar, y no quito ningún mérito a todos los fotógrafos que han aportado su trabajo al libro, con algunas fotos verdaderamente extraordinarias, pero permitidme la osadía sí creo y digo que el libro es mejor al contar con sus fotos, como es mejor este blog cada vez que yo las uso.


Rodolfo y Berta Robledo. Miércoles Santo en Los Gitanos. Imagen José Luis Barral www.jlbarral.com

  A nadie se le puede escapar y por si acaso yo lo confirmo, que tengo a gala presumir que, Rodolfo Robledo y yo somos buenos amigos, de esos que sobran para contarlos, los dedos de una mano. Sirva como ejemplo mínimo por si lo anterior no es bastante, ver que las fotos que adornan la cabecera de este blog son un regalo de su hija Berta. Rodolfo es un buen tipo y lo más grande y aunque él lo pueda negar, es que sus amigos tenemos la suerte de obtener de él, el que parte de su buen hacer se quede en nosotros. A mí me pasa.

  Y para terminar con este mi pequeño reconocimiento al fotógrafo cofrade, también me permito la licencia de explicar que, de todos estos años, de todo ese trabajo, con reconocimientos varios, carteles oficiales, premios y demás, al final y mirando a nuestras familias, lo mejor será siempre la sonrisa que le hemos sacado a Berta.


Rodolfo y Berta Robledo. Miércoles Santo. Imagen José Luis Barral www:jlbarral.com


Rodolfo Robledo. Jueves Santo. Imagen José Luis Barral www:jlbarral.com

PD. Agradecer muy especialmente al fotógrafo D. José Luis Barral su deferencia con este blog, colaborando con sus imágenes para ilustrar el artículo.

martes, 14 de noviembre de 2017

POR QUÉ ME HICE HERMANO Y COFRADE “GITANO”

  Cuando me lancé a escribir en este pequeño espacio, fue sin pretensiones, sin tener nada preparado, ni contenidos ni plazos, ni dónde me llevaría el hacerlo. Ese día había un buen motivo para iniciarlo y me puse con ello sin pensarlo.

  Luego, ya puestos, creí lógico que si me ponía, mientras pudiera, sería con todas las consecuencias y haciéndolo siempre de la mejor manera posible. Quien me conoce sabe que el "todovalismo" nunca ha ido conmigo en estas cosas del mundo cofrade, para lo bueno o lo malo.

  Cuento todo este circunloquio, cual abuelo cebolleta en el que me estoy convirtiendo acercándome ya a la cincuentena, para tratar de auto-convencerme que en esta experiencia, en la mayoría de las ocasiones, las cosas buenas que me está aportando el blog pesan más que las negativas. Y hoy es un día en el que esto se hace una realidad palpable. 

  Lo explico. El año pasado, cuando en la Hermandad de los Gitanos conmemorábamos el XX aniversario fundacional, se preparó una charla/coloquio donde los asistentes a la misma contaron sus motivaciones y vivencias para entrar en la nómina de hermanos y pese a que mi actividad profesional me impidió acudir, quien sí lo hizo, me transmitió lo mucho y bueno de aquella convivencia. Para entender el artículo que publico hay que sumar que este año se han incorporado al Cabildo de Oficiales de esta, hermanos que podríamos calificar de menos conocidos para la mayoría de nosotros. 

  Así que, ni corto ni perezoso, y ciertamente algo descarado, con todo lo anterior en la cabeza le he pedido al nuevo Promotor Sacramental y de Cultos de la hermandad, D. Enrique Solanes Aller que me regalara esa, su vivencia primera de llegada a la hermandad y poder conocerle mejor. 

 Y a continuación podéis leer el resultado, muestra de mi manifiesta impertinencia y de su generosidad poco común en los tiempos que corren.

Quique, Gracias de todo corazón.


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POR QUÉ ME HICE HERMANO Y COFRADE “GITANO”

  Rozaban las seis de la tarde de aquella tarde de otoño con una puesta de sol demasiado atractiva para cualquier persona que se preciara. En realidad, junto a la calle Bailén, cerca de Ntra. Sra. de la Almudena del viejo Mairit, y acariciado por las sombras de tan vetusto Palacio, el pséudo silencio aconsejaba dar una respuesta afirmativa, a una invitación firme como frágil, de hacerse llegar al kilómetro cero de este país, bien por la Plaza de Isabel II, más popularmente conocida como Ópera, bien por Mayor y la Plaza de San Miguel.


  En cualquiera de los casos y no importa cómo ni por dónde, mis pasos me condujeron a una calle tan concurrida como triste, en donde tras fijar mi vista en la nada, di en observar la sobria pared de tan ajetreada puerta, tras girar de la Calle del Carmen a la de Salud.
                   
Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen y San Luis O.
            

  Al acercarme, tras apenas un par de peldaños que me trasladaban  dentro, pude ver la primera imagen en el interior, la de un Cristo crucificado, que durante muchos meses, y sé que cuesta creerlo, fue casi mi único contacto en aquel templo, de nombre ahora lo recuerdo, Parroquia de Nuestra Sra. del Carmen y San Luis Obispo.
                      
Cristo de la Fe.

  En realidad, no digo verdad cuando manifiesto que Aquel fue mi único contacto, pues posteriormente y no recuerdo cuándo, el sacerdote un día en misa pidió lectores para la celebración a lo que yo, medio haciéndome el remolón, accedí a subir al ambón. Debo confesar llegado este punto, que fue todo una satisfacción para mí y que a día de hoy, aún comparto con mis hermanos.

  Aunque acudía con cierta asiduidad, mi inquietud no me provocó mirar nunca hacia las capillas laterales, (perdonen los lectores mi torpeza, pero la tenue luz que no me invitó a ello entonces, me impide salir hoy especialmente, de una de ellas).

  Con los meses conocí en un acto social, entiéndase una boda, a una pareja y sus hijos muy unidos a la que entonces me comunicaron era una Hermandad, vagamente recuerdo sus nombres de aquel momento aunque hoy ya no podré olvidarlos, entre otras causas, porque es un lujo que no quiero permitirme, Agustín y Juani, el primer Prioste de la Hermandad, la segunda aguadora de nuestras procesiones, sus hoy no tan peques….un encanto.
  
  Y fue así, como al siguiente martes de Julio aparecí por allí, presentándome un grupo innumerable de personas cuyos nombres no recuerdo, pero que con el tiempo y al hacerme hermano suyo, no deseo dejar de llevar en lo más dentro de mí, pues guardo con cariño: Julio, Manuel, Javi, Agustín, María, Lola, Mari José, Carlos, José Luis, Pedro, Marisa y una innumerable retahíla de nombres que no expondré aquí pero que me van a permitir, guarde en mi corazón con el mismo cariño que a los nombrados, entre los que deseo destacar a uno en especial, Don Adolfo, Párroco de allí y Director Espiritual de la Hermandad.

  El caso es que, sin saber muy bien por qué, aunque siempre de esta pregunta tiene el Señor la respuesta, entré en la que entonces era conocida como la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias, lo que en pocas palabras se conoce como……. “Ser Gitano”.

  Es de esta capilla, la de nuestros titulares junto con la que guarda  a Ntra. Sra. del Carmen, más de la primera que de la segunda, de las que jamás quiero salir, aunque éste no es un sentimiento de mi absoluta propiedad gracias al Cielo, pues lo comparto con mis Hermanos y Hermanas.

  Diversas dificultades en este transcurso de tiempo, especialmente una que guardaré por motivos que no vienen al caso, en lo más profundo de mi corazón, me hacían tambalearme, junto con la invitación y el empuje de una hermana de la cofradía, entre el anonimato y el decisivo paso de echar una mano, de forma un poco más seria, en la Hermandad.

  La Bendita invitación llegó la Semana Santa de 2017. Tras procesionar en nuestra Estación de Penitencia del Miércoles Santo, fue el Día del Amor Fraterno (Jueves Santo), cuando me acerqué a las tiendas del centro a comprar dos regalos para sendos cumpleaños de la siguiente semana. Al llegar a la altura de Preciados con Galdo, cuando mi vista giró a la izquierda, contemplé la puerta de acceso de la parroquia esta vez por la calle del Carmen, abierta de par en par. 

  Tras entrar a rezar y ver a mis titulares, pude apreciar cómo se estaban entregando flores de los pasos de la anterior noche, a quienes allí se acercaban. Entre que me invitaran a participar y un me quedé porque sí, pasé un par de horas con ellos. Me propusieron volver al día siguiente y acepté. Yo no sabía del regalo que me aguardaba.

Miércoles Santo en los Gitanos
                        
  El día del Viernes Santo, entre un ofrecimiento y otro de las flores, hubo un momento y no sé por qué, que me quedé mirando ambos pasos, y es que a Aquella Invitación ya no pude resistirme ni negarme. ¡Gracias a Dios!.

  Me faltó tiempo para meditarlo y me sobró para decidirlo, presentar el lunes mi “opción” para ayudar. Un día después lo presentaba por escrito, y no importa cuánto tiempo después, entraba a formar parte de la actual Junta de esta Hermandad, hoy por todos conocida, como ya Real e Ilustre y Primitiva.

  No importa el cargo que ocupe, porque aquí, a los Pies de Nuestros Titulares, nadie es más que nadie, muy al contrario.

  Me invitaron a explicar cómo me hice Hermano y espero no haber cansado a quienes han tenido la paciencia de llegar hasta aquí leyendo. Gracias por haberlo hecho.

  Gracias a mis Hermanos Gitanos por la acogida y el cariño con los que me miman siempre.
  
  Mi gratitud para con Nuestra Señora de las Angustias, la Madre que con tanta paciencia nos acoge cubriéndonos con su Manto.

  Mi eterno agradecimiento a mi Señor de la Salud, a mi Hermano Gitano que cada día me acompaña portando mi cruz, mis dolores, mis llantos y el fardo de carga que supongo para muchos,  pero también que me sonríe, me cuida, me sostiene, me ama, me mima y me ayuda a ser ante otros hermanos, ejemplo de mi fragilidad cristiana, pero que como el junco, el viento lo mueve pero no lo derriba. Así me sostiene Él, quien me invitó a ser lo que soy, quien me hizo su Hermano. 

Enrique Solanes Aller.

martes, 7 de noviembre de 2017

JÓVENES REUNIONES


Traigo al blog una historia que aparte de ser nostálgica por el tiempo que hace de la misma, pasa a ser hoy casi reivindicativa.

En estas últimas semanas hemos visto en diferentes medios de comunicación y redes sociales actos todos ellos relacionados con nuestros jóvenes cofrades. De lo más reciente a lo más pretérito, un encuentro de jóvenes cofrades madrileños, con la etiqueta de segundo en la Hermandad de Tres Caídas de Madrid, heredando el celebrado el año pasado en la Hermandad del Despojado de Alcalá de Henares. En Córdoba el encuentro nacional también de jóvenes, ya con la etiqueta de quinto y cabe recordar el encuentro diocesano de jóvenes celebrado en la Hermandad de los Gitanos de Madrid con la etiqueta de primero.

No creo que todos estos encuentros acontezcan ahora por tratarse de una moda pasajera, más bien al contrario, observamos desde hace tiempo como desde las corporaciones se viene fomentando y con buen criterio que los jóvenes se formen, tengan protagonismo y adquieran la cultura cofrade cuanto antes. Más si cabe  en ciudades como Madrid, la que siempre he denominado contranatural para el mundo cofrade, donde si ya es difícil para un joven significarse como cristiano en una escuela o una universidad, imaginar lo que supone contarle a tu grupo de amigos que eres cofrade o "que vas a misa".

Por ello, un SÍ ROTUNDO a estas reuniones donde tomar catequesis, donde acrecentar la formación cristiana, de confraternizaron entre hermanos y donde poder dar a conocer y aprender otras realidades cofrades entre tus iguales.

Por todo ello y hablando siempre de lo que conozco, hoy quiero recordar el encuentro de jóvenes de hermandades madrileñas que llevamos a cabo en marzo del parece muy lejano año 2011, celebrado en la Hermandad del Silencio y del que fui testigo y partícipe en su organización.


Medallas de Hermandad  de Los Gitanos, Divino Cautivo, Silencio y Estudiantes


   Para poder explicar lo que estábamos perfilando, siendo yo en esas fechas el Diputado de Juventud de Los Gitanos, pedí a mi Hermano Mayor que me permitiera contarlo ante la Mesa del Consejo de Hermandades y Cofradías en la sede del Arzobispado, que organizaba y dirigía mensualmente mi hermano y hoy añorado “Cura Paco”, asistido siempre por Enrique Guevara como secretario de aquel Consejo.


   Siendo aquella ocasión la primera vez que yo tomaba la palabra en el consejo, recuerdo como si fuera hoy la “reprimenda” que me gane de algunos de los presentes ese día, y entre otros de Paco y de Enrique , cuando les explicaba a aquellos ínclitos señores, desde mi más rendida inocencia nuestras humildes pretensiones, aprendiendo en ese golpe la justa medida de cómo debería hacer las cosas en lo sucesivo y como pese a esto, para mí se abrieron aquellas reuniones, aquellas personas y aquel asiento que no volví a dejar en años por otras responsabilidades. O como José Manuel Morena, hoy Hermano Mayor de la Hermandad del Silencio salió en mi defensa esa tarde/noche: “el chaval ha venido aquí para explicarlo como debe ser, lo está haciendo y me parece bien que se haga la reunión .....", y tras sus palabras sepulcral silencio de los presentes; la reunión se hizo en su casa. Hablando con ellos de la cuestión estos días, ni recuerdan lo acontecido, que queda hoy en la categoría de anécdota. 


Jóvenes asistentes a la reunión.
   

   Aquel fue un germen de amistad que hoy perdura, de conocimiento de otras hermandades y de solidaridad entre hermanos, que derivó por ejemplo en que conociéramos y acudiéramos a la "torrijada" que celebra el Silencio cada Cuaresma, o que en las sucesivas celebraciones en Los Gitanos de la festividad de San Juan Evangelista, acudieran jóvenes de estas hermandades. Y en un terreno más pragmático, no se puede dejar pasar por alto el hecho que al menos siete de los jóvenes que aparecen en la foto anterior, integran hoy las Juntas de Gobierno de sus hermandades y en la mayoría de los casos con cargos de la máxima responsabilidad, debiéndoles dar a todos ellos todo el mérito por su perseverancia y compromiso.

   Otro día y con más tiempo contaré, siempre a mi entender, el motivo por el que este tipo de reuniones no tuvo mayor continuidad en los años siguientes.

Casa de Hermandad del Silencio


   Hoy toca todo lo contrario, hoy quiero acordarme de quién coadyuvó para que aquello sucediera, tuviera cuerpo y alma, ya que sin ellos no hubiera sido posible y que el día que poniendo en común lo que se pretendía, hubo un sí rotundo y sin ambages.


   De Ricardo de Ena quien en aquel entonces era el responsable de la juventud en Los Estudiantes, y quien nos aportó una preciosa catequesis, llevando a la reunión al mismo San Juan Pablo II y del que estoy seguro, hoy es nuestro "embajador capillita" donde sus quehaceres profesionales le han llevado. Acordarme de Víctor Sastre quien era en aquel momento responsable de la juventud en la Hermandad del Divinio Cautivo, buen amigo y mejor persona. Y por supuesto de la anfitriona del acto, Tamara Martín-Buitrago quien era entonces responsable de la Juventud en la Hermandad del Silencio y que trabajó para estuviéramos en su casa como en la nuestra.



De izquierda a derecha, Ricardo de Ena, Carlos Elipe y Tamara Martín-Butrago

  Desconozco si hubo intentos anteriores de algo similar en Madrid, que supongo que si, pero mientras no aparezcan, reivindico para todos ellos, organizadores, asistentes y hermandades, todo el mérito del pionero, de una primera intentona con la categoría de “primitiva reunión" de jóvenes madrileños, cristianos y cofrades.

Carlos Elipe Pérez


Visita de los jóvenes asistentes a la reunión a Ntro. Padre Jesús del Gran Poder.