Fotos de portada: Srta. Berta Robledo - https://www.flickr.com/photos/fotocofrade/

martes, 5 de septiembre de 2017

POR FIN EN LA CALLE

  Cumpliendo la palabra dada, vuelvo en este mes de septiembre para abrir las puertas de este pequeño blog y  lo hago para seguir contando historias de esta nuestra vida cofrade.

  Y las hay y muchas en nuestras hermandades, siendo la mayoría de ellas desconocidas para todos nosotros. Siempre he pensado que este medio era adecuado para ir contándolas, con tranquilidad, dejándolas reposar con el tiempo.

  Hoy nos cuentan la intrahistoria de como se vivió desde dentro del equipo de Priostía el primer montaje del paso de palio de María Santísima de las Angustias en la Hermandad de los Gitanos en el parece ya lejano 2012.

  
foto. D. Rodolfo Robledo.


En primer lugar, me gustaría mostrar mi agradecimiento a mi amigo Carlos, por darme la oportunidad de contar una de esas historias que quedan guardadas en la memoria de las que tuvieron el privilegio de vivirlo, pero son desconocidas para el resto.

Todo comenzó en el caluroso verano del año 2011, mientras nuestra hermandad, así como Madrid entero se preparaba para vivir la Jornada Mundial de la Juventud. Como la mayoría recordarán, durante estos días nuestro templo, el del Carmen sirvió de acogida para la Hermandad de  Los Panaderos de Sevilla.

Durante su estancia en Madrid, un grupo de personas de nuestra hermandad, una pequeña familia dirigida por el prioste en aquel momento, dedicaron un sinfín de horas a colaborar con dicha hermandad en los preparativos y montajes para su salida procesional. Uno de esos días de trabajo, entre idas y venidas, una pregunta surgió en el ambiente: ¿Por qué María Santísima de las Angustias no sale acompañando a su hijo cada Miércoles Santo?...la respuesta era sencilla, la nómina de hermanos y los ingresos de la hermandad no eran los necesarios para abordar un proyecto así.

Ante esta respuesta, el apoyo de la hermandad sevillana fue incondicional, puesto que desde aquel momento, nos ofrecieron la antigua candelería de María Santísima de Regla que se encontraba en desuso.

Así comenzó la locura. En el trascurso de septiembre a enero,  contactos con la hermandad de Los Gitanos de Sevilla nos llevaron a la cesión de los antiguos respiraderos del paso de palio de Las Angustias, así como la fabricación de una parihuela para que nuestra titular pudiese por fin acompañar al Señor de la Salud.

Comenzaban entonces las primeras semanas de trabajo sin descanso... había un sinfín de enseres que limpiar y restaurar antes de plantear cualquier tipo de montaje. Fueron momentos donde el bicarbonato, el agua y los cepillos de dientes se convirtieron en las únicas herramientas.





Mes de enero, momento en el cual se decidió montar por primera vez el paso sobre el que nuestra Madre debería recorrer Madrid. El emplazamiento no fue el adecuado, con las noches del mes de enero y el antiguo órgano de la Parroquia del Carmen como testigos, se dispusieron a crear un paso de la nada.

El palio iba tomando forma mientras los problemas no dejaban de surgir, respiraderos que no encajan, medidas que no son las originales, varales deteriorados por el paso del tiempo….pero el ánimo no cayó y el paso quedo completamente montado mediado el mes de febrero.

La segunda fase era relativamente sencilla, tendríamos que desmontarlo para posteriormente volver a montarlo en unas semanas ya de una manera definitiva. Los trabajos no dejaban de complicarse, entre otras cosas, había que bajar desde el coro unos respiraderos de casi cuatro metros y 200 kg de peso, difícil tarea que solo esta familia, con paciencia, ilusión, ganas y un par de sogas, realizo descolgando los respiraderos desde el coro. Dos semanas antes del comienzo de la Semana Santa, se reanudó el montaje ya en el templo…comenzaba la cuenta atrás….





Llegó el viernes anterior al Viernes de Dolores, momento esperado por todos aquellos que habíamos dedicado tantas horas a poner en marcha este proyecto. La Virgen fue vestida, nuestra  Titular fue subida a su paso por primera vez, llenando por fin el vacío que dejaba su peana , Las Angustias ya se encontraba en su Palio.

Aquel primer año hubo una última reunión, era Lunes Santo y debía realizarse el primer retranqueo del paso de Virgen. Fueron momentos de mucha tensión, nunca se había hecho una levanta a ese palio…todos confiaban pero el  silencio provocado por el nerviosismo era patente...unos toques de llamador...

A ESTA ES!....retumbó el templo, Las Angustias había levantado, nada había fallado… el objetivo se había conseguido.


El abrazo de la familia hizo patente que se había logrado, que ahora si se podría decir que María Santísima de las Angustias  estaba POR FIN EN LA CALLE….


                                                                 M.C. "el pequeño de la familia"








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